
Los cierres de vías en los alrededores del Centro para Personas Privadas de la Libertad (CPPL) de Loja han impactado de manera directa en la vida cotidiana de la ciudadanía, especialmente de quienes habitan en los sectores aledaños. Las dificultades en la movilidad, las preocupaciones por la seguridad y las afectaciones a la propiedad privada han motivado un legítimo llamado ciudadano a encontrar soluciones responsables y sostenibles.










